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Muffins de calabaza para hacer con niños estas Navidades

Si buscas un postre delicioso, fácil de hacer, que además puedas disfrutar preparándolo con niños y con el que vayas a quedar bien estas Navidades… ¡Loleta ha dado en el clavo! Estos cupcakes de calabaza húmedos caseros son ligeros y esponjosos y además están llenos de sabor y especias de calabaza real. ¿A que ya te estás chupando los dedos? ¡Pues sigue leyendo y apunta los ingredientes que necesitas!

Ingredientes:

Para las magdalenas:
300 g de azúcar moreno 
125 ml de aceite vegetal
3 huevos grandes 
2 cucharadas de jarabe de arce
2 cucharaditas de extracto de vainilla
240 g de puré de calabaza asada
290 g de harina
2 cucharaditas de una mezcla de clavo molido, nuez moscada y jengibre molido a partes iguales 
2 cucharaditas de canela 
1 ½ cucharadita de levadura en polvo 
¾ cucharadita de bicarbonato de sodio 
Un pellizco de sal
190 ml de leche 

Para el glaseado:
300 g de queso crema 
200 ml de nata líquida muy fría con, al menos, 33% de grasa
150 g de azúcar glas
1 cucharadita de canela 
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 ½ cucharadas de jarabe de arce

Preparación:

Para los muffins, precalienta el horno a 175 grados, coloca en una bandeja las cápsulas de papel para magdalenas y reserva.

En un bol grande, combina el azúcar con los huevos y bate con una batidora eléctrica durante 5 minutos hasta que la mezcla esté espumosa y muy suave.

Es el momento de añadir el aceite vegetal, el jarabe de arce y el extracto de vainilla. Bate a velocidad media hasta que los huevos y el aceite estén bien incorporados y la masa tenga un color más claro, aproximadamente durante 2 minutos. Con ayuda de una espátula, baja lo que haya quedado pegado a las paredes. Después, añade la calabaza y bate hasta que estén bien combinados.

En un bol mediano, combina todos los ingredientes secos restantes: harina, levadura, bicarbonato, canela, sal y resto de especias. A continuación, comienza a añadir la mezcla de harina a cucharadas, de dos en dos, intercalando con un poco de leche. Bate bien antes de añadir más harina y más leche. Con una espátula, raspa las paredes del tazón y remueve la masa de abajo hacia arriba para asegurarte de que esté bien mezclada.

Usando una cuchara grande para helados, rellena cada molde de magdalena 2/3, sin llegar a llenarlos completamente ya que las magdalenas crecerán en el horneado.

Y ahora… ¡Es el momento de que el horno haga la magia! Hornea a 175 grados durante 14 minutos. En el horno Miele la temperatura es muy exacta y constante por lo que la cocción es más rápida. En cualquier caso, pincha en el centro de la magdalena con ayuda de un palillo para asegurarte de que están cocidos. Si el palillo sale limpio, las magdalenas están listas. Saca del horno y deja enfriar completamente sobre una rejilla. Para el glaseado, bate el queso durante 1-2 minutos hasta que se ablande ligeramente. Luego, añade la nata con la canela y bate durante 2 minutos hasta que quede esponjosa y sin grumos. Añade ahora el azúcar, la canela, la vainilla y el sirope de arce y bate hasta que la nata monte y tengamos una crema consistente.

¡Ahora llega el momento más divertido! ¡La decoración! Con ayuda de una cuchara, cubre cada muffin con la crema y espolvorea con un poco de canela y… ¡A disfrutar de los muffins con calabaza!