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Todos los secretos para preparar un sabroso rosbif estas Navidades

¿Quieres convertirte en el mejor anfitrión estas Navidades? Pues te damos todos los secretos para que este año, tu rosbif salga perfecto. Sin duda, es uno de los platos más clásicos y exquisitos, aunque estamos seguros de que a veces, te resulta un poco difícil que quede en su punto. No te preocupes porque hoy, te contamos todos los trucos para conseguir una textura jugosa, tierna y sabrosa. ¡Todo el mundo te felicitará!

La elección de la carne

La calidad de los ingredientes que utilizas son la base de tu receta y cuanto mejor sean, más sabroso quedará el plato. En este caso, la carne es la estrella, así que es imprescindible que elijas una pieza de buena calidad. Hay varios cortes que puedes utilizar para esta receta, pero te recomendamos que atiendas a estos criterios para elegirla.
•    Un corte muy tierno. La técnica del asado consiste en someter un alimento a mucha temperatura y a calor seco. El principal riesgo es que la carne se queme antes de tiempo sin que el colágeno interno pueda fundirse en gelatina, dando como resultado una carne seca y correosa. Así que, para evitarlo, asegúrate de elegir un corte de ternera tierno.

•    No reniegues de la grasa. La grasa es lo que aporta jugosidad y sabor intenso a tu asado. Para obtener los mejores resultados es clave que la carne tenga, por un lado, una capa exterior gruesa que proteja la carne y aporte jugosidad; pero también, vetas de grasa intramuscular para que la pieza no se quede seca por dentro. 
Atendiendo a todo esto, los cortes que mejor resultado dan para este plato son: el lomo (alto o bajo), la espaldilla, el solomillo y el redondo.  

La condimentación y el aderezo

Este es uno de los pasos más importantes porque es lo que va a dar sabor al resultado final. Según cómo combines el aliño, te puede quedar un asado espectacular o un plato con demasiados sabores, imposibles de armonizar. 
Si has escogido una buena pieza de carne no deberías necesitar muchos aderezos especiales para hacer un plato exquisito. Bastará solamente con sal y pimienta. 

Selección de especias

Si quieres hacerlo un poco más interesante te dejamos unas claves para que las combines a tu gusto y el resultado sea un sutil estallido de sabor.

• Selección de especias. Te recomendamos empezar con una mezcla de especias secas, a base de sal y azúcar. La sal potencia el sabor y el azúcar se caramelizará en el horno dando como resultado, una sabrosa corteza de tono dorado. Puedes añadir una o dos especias más de tu gusto, por ejemplo: sal de ajo, hierbas provenzales o chile molido. 

¡Consejo pro! puedes subir de nivel este aderezo añadiendo un ingrediente húmedo, para elaborar una pasta con la que cubrir la carne. Cuanto más espesa, más fácilmente podrás cubrirla. Nuestras sugerencias son: aceite, mantequilla, mostaza, miel o melaza. Puedes jugar con el sabor de este condimento y el de las especias que hayas elegido para construir una mezcla totalmente personal.

• Extender de forma homogénea. Es uno de los pasos más desatendidos, pero dedica tiempo a untar la mezcla de manera uniforme por toda la pieza de carne. Un truco para facilitar la tarea es humedecer ligeramente la carne previamente, así las especias se adherirán con más facilidad. Ten en cuenta que cuanto más espesa sea la pasta mejor, así no se escurrirá de la carne. No tengas miedo de que te quede demasiado gruesa, potenciará el sabor y formará una costra exterior que aportará textura.

¡Consejo pro! Puedes añadir pan rallado a la mezcla de especias para una capa aún más gruesa y consistente. 

El asado

Lo que da a este plato sus características peculiares, es sin duda, la calidad del horno en el que lo cocines y su cocción a alta temperatura para que la capa exterior quede crujiente y dorada y el interior más cruda. Conviene comenzar con unos 15 minutos a 200ºC y continuar a 180ºC el resto del proceso. Para alcanzar tu punto de cocción ideal puedes medir la temperatura interna de la carne y calcular a la vez el tiempo de horno:

• Poco hecho: asar unos 15 minutos por cada kilo; la carne estará a unos 50ºC

• Al punto: asar unos 17-18 minutos por cada kilo; la carne estará a unos 60ºC

• Muy hecho: asar a unos 20-22 por cada kilo, la carne estará a unos 70ºC

En cambio, si se prefiriera un rosbif con una cocción uniforme y un color rosado homogéneo, se podría conseguir asándolo a baja temperatura, durante un tiempo más prolongado. En este caso los tiempos dependerán mucho del tamaño de la pieza y del punto que le quieras dar, pudiendo variar entre 3 y 6 horas. Se asa a una temperatura constante de 95ºC hasta que el interior alcanza una temperatura de diez grados menos a la del punto prefieras darle. Es decir, si quieres un rosbif poco hecho, conviene que lo retires del horno cuando su interior alcance 50ºC.

¡Consejo pro! Utiliza un horno a vapor combinado y obtendrás un asado perfecto y si insertas la sonda térmica inalámbrica  (¡tu mejor aliado en esta receta!) introdúcela en el centro de la pieza por la parte más gruesa, asegurándote que no toca el hueso de la carne en caso de tenerlo. 

El reposo

Al margen del método de cocción que utilices es importante dejar reposar la carne unos 20 minutos antes de trincharla y servirla. Este tiempo de reposo permite que la carne se termine de cocer y que los jugos se asienten en el interior.
¿Estas preparado para ser el mejor cocinero estas Navidades? Esperamos haber ayudado a que tus cenas salgan perfectas, pero, no olvides que: un buen cocinero nunca cuenta sus secretos.